claustrofobia

Las fobias son un trastorno de la ansiedad y dentro de esa generalización a los miedos está la claustrofobia, que puede definirse como el temor excesivo a permanecer en espacios cerrados y pequeños. Le genera a las personas reacciones como la falta de aire o sentir que no pueden moverse por estar encerrados y los impulsa la necesidad de salir de ese lugar, explicó el doctor Abel Sagástegui, médico psiquiatra del Centro de Investigación y Desarrollo en Salud Mental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

La claustrofobia es básicamente eso, miedo a los espacios cerrados, que constituye un tipo de fobia, sean simples o específicas. Estas son bastante frecuentes. La claustrofobia se calcula que es alrededor de 4 a 6 por ciento la prevalencia, esto quiere decir que más o menos de cada cien personas entre cuatro a seis la tienen o la ha tenido en algún momento de su vida”, sostiene.

Asimismo, explicó que este desorden es frecuente desde la niñez, pero más usual en la adolescencia. Y que “el origen de ese desorden no es hasta ahora algo que podamos definir claramente. Se habla de múltiples causas”.

Como la mayoría de trastornos psiquiátricos, primero tenemos las causas genéticas. Las fobias tienen también una parte del padecimiento que es debido a los genes que traemos”, agregó.

Se tiene conocimiento que una parte se debe a los genes donde si yo tengo fobia, quiere decir que el 30 % es debido a mis genes y el 70 % restante a diversos otros factores, como el medio ambiente, una mala experiencia, un evento traumático que podría estar asociado, pero no necesariamente que esté relacionado a que yo haya estado encerrado en algún lugar. No exclusivamente a eso se refiere. Puede ser estilo de crianza, situaciones así”.

Las fobias son un trastorno de la ansiedad y es más frecuente en mujeres que en hombres, y para que existan tienen que tener algunos componentes importantes, como la existencia de la situación del objeto que nos da miedo. En este caso son los ambientes cerrados. “Luego, este es un miedo exagerado e irracional. El mismo sujeto sabe que no hay razón para tener miedo, pero no lo puede evitar. Es un miedo irracional y desproporcionado”, explicó.

El doctor indica que el diagnóstico clínico se realiza a través de la entrevista al paciente. Además que las personas que padecen de alguna fobia acuden al especialista en búsqueda de ayuda básicamente cuando esto les impide cumplir con sus funciones laborales o cuando ven que está extremadamente inmanejable. Sino, solo conviven con ello y lo que hacen es evitar estar en espacios cerrados, por ejemplo, en lugar de subir por el ascensor, suben por la escalera”.

En cuanto al tratamiento, se aborda con la terapia cognitivo conductual donde al paciente se le enseña técnicas de relajación o aplicación farmacológica. Posteriormente se le puede enfrentar a las situaciones que le genera temor.